Me sorprende la facilidad con la que los hombres te demuestran si les interesás más o les interesás menos.
Hay 10 kilos de diferencia entre que un hombre súper interesado en vos y que no lo esté.
Ellos son muy distintos cuando tenés un par de cazatas de helado encima, a cuando te clavaste una dieta detox con tres meses profundos de gimnasio. Básicamente el mismo tipo que no te registró en el primer ejemplo de las cazatas, te vino a hablar y te quiere recontra entrar después del spinning y el montón de kilos menos.
Ellos son muy distintos cuando tenés un par de cazatas de helado encima, a cuando te clavaste una dieta detox con tres meses profundos de gimnasio. Básicamente el mismo tipo que no te registró en el primer ejemplo de las cazatas, te vino a hablar y te quiere recontra entrar después del spinning y el montón de kilos menos.
Tengo más que presente que no son solo los kilos. También es la actitud que vos tenés con esos kilos menos. Te sentís más linda, gustás más de vos misma y eso que pasa adentro, se refleja afuera. Puede que gustes más de vos misma porque la sociedad nos exige más delgadas. Pero, con suerte, si sos una tipa con cabeza, gustás más de tu nueva figura porque sabés que alimentarse sano te hace bien, que estar un poco más delgada te hace sentir más cómoda, más liviana, y que sentirte bien contigo misma es una forma más de demostrarte amor. Claro que “estar más delgada” para algunas será pesar 50 y para otras, pesar 80, no importa. El asunto es que, según tus parámetros de belleza, entres dentro de lo que quisieras ver en vos.
Ahora bien, una vez saneado el asunto más profundo de la belleza interior y exterior que, convengamos, son la misma cosa; podemos volver al punto de que los tipos cambian demasiado su actitud cuando pegás un estirón de flacura.
Y es un poco fastidioso. Al ego le recontra cierra que te miren porque estas más buena pero, la realidad es que es un poco violento. Es violento que el mismo tipo que te dejó de escribir, cuando te ve más linda de pronto se interese en escucharte hablar de Astrología y tu Venus en Géminis, cuando le había interesado un huevo hace un par de meses, o que ahora te sonría de otra forma (o que ahora te sonría, punto) o que de golpe le importen pila todos tus dilemas existenciales.
Come on, flaco, ¿te pensás que no nos damos cuenta? Y nos molesta más cuando nos diste bola que cuando no lo hiciste, porque sabemos que en verdad, hay solo 10 kilos de diferencia.
*Este post no aplica a TODOS los hombres, es una generalización. Por favor no se me ofendan los despegados, que los hay y muchos. Tranca, no sos vos, soy yo…
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